129. El Misterio del Heredero
Valdimir, con sus ojos ámbar brillando de sorpresa y preocupación, abrió la boca en un gesto de asombro ante la propuesta que había hecho Aelina, una que él no esperó, y menos frente a su hermano. Su voz, normalmente firme y autoritaria, tembló ligeramente al preguntar:
—¿Qué tan lejos en el futuro? —Sus músculos se tensaron visiblemente, traicionando el miedo que le provocaba la idea de que esta nueva línea temporal pudiera conectarse con aquel lúgubre futuro de diez años en el futuro, donde Ae