128. La propuesta del hermano mayor
Nikolai, con sus ojos ardiendo de una mezcla de dolor y rencor, dejó que su mirada vagara por las paredes de piedra húmeda, como si en ellas pudiera ver proyectada la historia de su familia.
Su voz, cuando habló, estaba teñida de una amargura que parecía emanar desde lo más profundo de su ser:
—Por supuesto, yo amaba tanto a mi hermana como Valdimir también la amó, amé a mi padre y a mi madre —comenzó el pelirrojo, con cada palabra cayendo como una gota de ácido en el silencio—. Pero curiosament