114. El Jinete Inexperto
La noche envolvía el paisaje con su manto oscuro cuando Valdimir, con el corazón latiendo a mil por segundo y las manos temblorosas, se dispuso a montar a caballo por primera vez en su vida. El animal, de pelaje moteado en blanco y ébano, relinchaba inquieto, como si percibiera la inexperiencia y el nerviosismo de su jinete. Irina, su hermana, con un gesto de paciencia en su rostro iluminado por la tenue luz de la luna, lo ayudó a subir, colocándose ella delante para llevar las riendas.
El camin