Luca mirò sus ojos, la abrazó a su pecho con fuerzas.
—Tranquila, amor, pronto sabremos qué es lo correcto, confiemos en Dios.
—¿Dios? ¿Aún crees en èl?
Luca acunó su rostro.
—Creo en él, porque lo veo atrás de tus ojos, en tu amor.
Él la besó con dulzura.
Ella sonriò. Y se recostó a su lado.
***
Al dìa siguiente.
El abogado dijo que la siguiente semana comenzaría el juicio contra Ariel, pero que ella se negaba a decir el nombre del abusador. Esto sentó muy mal para Luca, no soportaba esa idea,