Capítulo: Un triunfo para el amor.
Cuando llegaron al jardín de la mansión, todo estaba listo para la boda. Los familiares estaban ahí, también amigos cercanos.
Los invitados esperaban, y el juez también estaba listo para comenzar la ceremonia.
Esta vez, Mia caminaría rumbo al altar, tomando la mano de su madre.
Ambas tomaron sus manos y caminaron hacia el altar, mientras todos aplaudían y las observaban.
Mia tenìa ojos con lágrimas, pero su sonrisa era la màs hermosa y pura.
Ambas caminaron y llegaron hasta el pie del altar.
Dar