Las horas pasan de manera lenta y siento que en cualquier momento me voy a volver loca.
Una vez Ares dejo la habitación, intente salir solo para ser detenida por un hombre que custodia la puerta.
La misma se abre y me pongo alerta cuando el hombre que dice ser mi padre aparece.
—Nos vamos.
—¿Perdón?
—Estamos yendo a casa.
—Mi casa es donde vivo con mi madre, ¿dónde está?
—Sienna.
—Emma —lo corto —me llamo Emma —respiro profundo —no voy a moverme de aquí hasta que no vea que mi madre está bien.