ROMÁN
El fuerte sonido de mis botas se escucha por la carretera del personal en el barco de un amigo.
No hay nadie alrededor y el bullicio habitual en un barco de este tamaño y con el tipo de clientela que le gusta navegar por el Mediterráneo, esto le está costando un buen dinero al propietario.
Pero claro, para un hombre que vale miles de millones esto no es más que un problema en el sistema, y lo aprecio muchísimo. Porque desde hace tres meses estos pendejos me han evadido, pero aquí se aca