El amanecer en la mansión Doone no trajo claridad, trajo distancia. Una distancia cruel, silenciosa y definitiva. Rowan no volvió a mirarla, ni una sola vez. No después de aquella noche, no después de aquellas palabras.
Elara estaba viviendo un informe, trataba de hablar con Rowan, de solucionar las cosas, pero él no le daba la oportunidad.
No se daba por vencida, nunca; ella siempre lo buscaba y esa mañana no fue la excepción. No le importó estar con los ojos hinchados y el corazón en la ga