Habían pasado exactamente dos días. Dos días desde que Rowan irrumpió en la habitación del hospital donde Nefty estaba hospitalizada. Dos días desde que Lily gritó mientras la escoltaban fuera del hospital, dos días desde que todo se volvió irreversible.
Lily fue deportada esa misma noche; no hubo llamadas, no hubo derecho a réplica, no hubo despedida y no hubo nada que hacer. La palabra de Rowan era ley y ella no tuvo oportunidad alguna.
Elara apenas pudo verla forcejear mientras agentes la sa