GLYNDON
La mirada de Davina es… no la puedo descifrar, ella observa el ramo de flores que me ha mandado Hunter, y me devuelve la tarjetita.
—Yo…
—No es necesario que digas nada, él y yo estamos bien, supongo, es solo que me sorprendió que te mandara un presente, cuando solo habla mal de ti.
Abro los ojos como platos.
—¿Habla mal de mí?
—Sí —ella baja la mirada y comienza a juguetear con un mechón de su cabello rojo—. No debería decirte esto, claro, lo siento.
La observo a detalle, frunzo