HUNTER
La rabia se disipa cuando las palabras salen de mi boca, no hace falta que diga nada, sé que he tocado una fibra dolorosa en la vida de Glyndon, lo veo en su mirada, por primera vez, veo esa fractura en sus ojos, la frialdad con la que mira el mundo, desaparece. Solo hay dolor, sus ojos se llenan de agua, sin embargo, con el mentón levantado, se da la media vuelta y se marcha a paso apresurado.
Soy un hijo de perra, ¿qué demonios está mal conmigo? Davina dijo muchas incoherencias, pero