GARETH
Algo anda mal, lo presiento cuando me doy cuenta de que el maldito sistema de seguridad se activa, perdí demasiado tiempo con este imbécil, a quien tengo sometido por el cuello, su espalda choca contra la nevera y me parece que esta noche los dos nos quedaremos afuera a dormir, en la sala de estar, la única zona que permanece libre.
—¿Te comió la lengua el gato o qué? —me dice el hijo de puta de Dashiel.
—No, pero si me entero que le haces daño a mi prima…
—Ella es mía.
—Haz fila, pr