Al ver que Ismael levantaba a Julieta, Omar se quedó helado.
—Ismael, ¿drogaste a mi cuñada?
— Solo son pastillas para dormir.
—Pero…
Ismael miró fríamente a Omar.
—Lo que decidas es asunto tuyo, pero si ayudas a Leandro a hacer cosas malas, nunca te lo perdonaré.
—Es cierto que hay cosas que Leandro hizo mal, pero Ismael —Omar puso una expresión triste—, Leandro en realidad se preocupa por mi cuñada. Creo que lo sabes.
—¿Te refieres a aquella vez en la que salvó a Julieta y provocó su lesión?
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