Aunque Omar se había quedado helado, se rio.
—Ismael, hace mucho que no nos vemos. Vamos a tomar algo cuando tengamos tiempo.
Pero Ismael no le respondió. En su lugar, giró la cabeza y le dijo suavemente a Julieta:
—Tú habla con Omar, yo iré a comprarte algo de comer.
Tras esas palabras se fue.
Mirando la espalda de Ismael, Julieta se sintió un poco desconcertada.
—Doctor Ramírez, ¿ha ofendido al señor Soto?
Por lo que ella recordaba, se suponía que tenían una buena relación.
Omar se rio amarg