Julieta sabía que no tenía el poder que necesitaba, pero también tenía gente a la que quería proteger. Por eso, había cosas en las cuales no permitiría que Dalila se saliera con la suya.
Después de que Ismael terminara el caldo, charlaron casualmente durante unos momentos.
Luego, Julieta regresó a su habitación.
La verdad, no tenía muchas garantías de que Santiago confesara el crimen, y mucho menos que pudiera identificar a Dalila. Así que esta pista no le hacía sentir ninguna esperanza.
Si que