—Dalila, mi vida tiene que ser más duradera que la tuya, si tú sigues viva, ¿cómo voy a morir?
—Es inútil que sigas vivas, ¿te va a creer Leandro? Él es quien más odia la traición, ¿no te parece?
Al ver la expresión tan adusta de Dalila, de pronto, Julieta soltó una carcajada.
—¿Qué creés que pasaría si Leandro supiera que no puedes quedar embarazada pero que fingiste estarlo hace un tiempo, y que finalmente le mentiste y le dijiste que habías tenido un aborto espontáneo?
Dalila se quedó paraliz