Julieta parecía haber tenido un sueño muy largo.
En el sueño, tanto su mamá como su papá y don Camilo estuvieron presentes. Samuel era todavía un joven alegre y la seguía por todos lados. Leandro le limpió el chocolate de su boca, y la mimaba diciendo:
—Pequeña glotona.
Ella sonreía, todo el rato sonreía.
Súbitamente, sintió un sabor extraño en sus labios y se dio cuenta de que sus mejillas estaban mojadas. Estaba llorando.
¿Por qué?
¿Por qué llorar cuando obviamente todo era tan hermoso?
Justo