Agustín llamó a sus padres cuando el taxi se detuvo a cargar nafta antes de tomar la ruta hacia las afueras de la ciudad.
No lo hizo delante de Eva. Bajó unos pasos, se apartó hacia un costado de la estación de servicio y miró hacia el auto, donde ella permanecía sentada con María dormida sobre las piernas y Lucas junto a la ventanilla. La bolsa con la medicación estaba sobre el asiento, al lado de la cartera que Eva no había soltado desde que salió de la casa de Hernán.
Eva estaba agotada, pe