Capitulo 37 Amenazando como una bestia.
Hernán cerró la puerta detrás de Marisa.
No con fuerza.
Eso habría sido demasiado evidente.
La cerró despacio, con una calma que a Vanessa le dio más miedo que cualquier golpe.
—¿Qué estás haciendo? —repitió ella.
Hernán no respondió enseguida.
Caminó por la oficina como si estuviera inspeccionando un lugar que le pertenecía. Pasó los dedos sobre el borde de una carpeta, miró los documentos abiertos sobre el escritorio y después levantó la vista hacia ella.
Vanessa nunca lo había visto as