PELEA DE PRIMOS.
LISSANDRA
Bajé las escaleras con paso lento, envuelta en una bata suave, el cabello recogido en un moño improvisado y los músculos… bueno, bastante adoloridos.
Mi cuerpo todavía ardía con los recuerdos de la noche anterior.
Y el amanecer. Y la madrugada y de esta mañana.
Ash había sido una tormenta de deseo, ternura y obsesión.
Cada vez que creí que ya no podía más… él encontraba una forma de demostrarme que sí podía.
Y ahora ahí estaba yo, caminando como si me hubieran desarmado y vuelto a arm