ASHTON GARDNER
—¿Dónde está Liss? —pregunté al pasar junto a William.
—Dijo que iba por agua, señor, probablemente esté en la sala común —respondió sin mirarme, sabiendo que mi humor no era el mejor.
Caminé rápido. Necesitaba verla, o el fuego que tenía en el pecho me iba a consumir. Necesitaba saber que estaba bien, que esa escoria no le había robado nada más que un mal momento.
Pero cuando me acerqué al pasillo… los escuché.
—…la drogó. Y la encerró con él y uno de sus amigos. No sé qué tanto