“Mi Esposa. Mi Hijo. Mi Todo.”
ASHTON GARDNER
No lo podía creer.
Al fin era mía.
Lissandra Gardner.
Mi esposa.
Cada vez que alguien se acercaba a felicitarnos, sentía que vivía un sueño del que no quería despertar. Ella sonreía, radiante, con esa luz natural que había encendido mi mundo desde que apareció de nuevo en mi vida.
A su lado, nuestro hijo, mi hijo, corría feliz, riendo con la hija de Lucianno, ajeno a que hoy, más que nunca, su historia estaba por cambiar.
Todo salió perfecto.
Verla entrar vestida de blanco, toma