WILLIAM FOREST
La habitación quedó en silencio cuando Ash salió.
Solo el zumbido de las máquinas, el pitido regular del monitor… y ella.
Lissandra.
Tendida en esa cama como si el mundo se hubiera detenido solo para esperarla.
Caminé lentamente hacia ella y me senté tratando de no moverla.
La observé un momento.
Tan pálida. Tan frágil.
Pero viva.
Después de todo, estaba viva.
Extendí la mano y acaricié su cabello, con una delicadeza que no sabía que tenía.
La misma que vi en Ash apenas entré, si