ASHTON GARDNER
La habitación estaba a oscuras. No había podido dormir, su lado de la cama, ese lado donde solía dormir Lissandra seguía frío.
Mi mano la buscaba sin querer. Y cada vez que no la encontraba… me volvía a romper.
Abracé su almohada que aun tenía su aroma, la extrañaba, la necesitaba, me estaba muriendo sin ella, sin sentirla después de tenerla entre mis brazos cada noche.
Pasaban las horas, los minutos, mi Liss se había ido con Marcus y el silencio era insoportable. Su ausencia me