LISSANDRA
Todo iba bien, después del susto por su pérdida, todo había vuelto a la normalidad.
Erick jugaba con su robot nuevo en la oficina de Ashton. Ash trabajaba con sus auriculares, concentrado. Yo respondía correos en mi laptop. Tranquilo. Silencioso. Perfecto.
Hasta que Oliver entró con una sonrisa, un jugo de manzana en la mano y una caja de galletas en la otra.
—¡Tío Oli llegóooo! —gritó Erick, corriendo hacia él como si fuera Papá Noel con traje informal.
Lo abrazó con cariño.
—No hací