Selene estaba terminando de colocarse la camisa holgada, color blanco hueso, cuando Dimitri ingreso a la habitación. Al instante el alfa se quedo petrificado, totalmente anonadado ante la visión de la cazadora en su habitación.
—Lo lamento, Dimitri, ya me iba—se apresuro a explicar ella, mientras pasaba una mano por su cabello con cierto nerviosismo.
Dimitri cerró la puerta detrás de él, caminando por la habitación con gracia y elegancia, mientras fingía no estar observando a la cazadora con su