Capitulo 39: Culpa
Amaya abrió los ojos, lo primero que sintió fue el brazo fuerte de Ryu que cruzaba su pecho. Se giró y quedó frente a él, quien dormía a su lado, boca abajo. Admiró la pasividad de su rostro dormido. Observó la piel pálida y brillante, la cual tapizaba los músculos de una espalda poderosa. Con cuidado, quitó los mechones negros y brillantes de la cara y lo contempló. Suspiró con tristeza al pensar en lo que había hecho. Depositó un beso ligero en los labios delgados de Ryu, apartó el brazo y se