Bastian
Miré la pantalla de mi computador por última vez y me froté los ojos, cansado y hastiado de ver tantas putas letras.
¡Necesitaba unas vacaciones!
Solté un suspiro y revisé mi comunicador. El último mensaje que recibí de mi cachorrita había sido horas atrás, cuando me dijo lo agradecida que estaba por el apartamento.
—Agradecida... —mascullé, y no pude evitar sonreír.
¿Por qué mi bebé sentía que no merecía nada de nosotros? No sabía qué hacer para que se le grabara en su cabecita que ell