Escapando de un mal amor. Capítulo Un deseo desesperado
Un mes después, el tribunal estaba lleno. La atmósfera pesaba como si el aire estuviera cargado de electricidad, dolor y resentimientos.
El juez finalmente leyó la sentencia con voz firme, indiferente al temblor de quienes esperaban con el alma encogida.
—Vera Catriel, condenada a cinco años de prisión efectiva.
—Deisy Mendoza, condenada a siete años de prisión efectiva.
El silencio fue absoluto. Un segundo después, Vera rompió en llanto.
—¡Perdón! ¡Perdón! —gritaba entre sollozos, arrodillándos