Escapando de un mal amor. Capítulo Amores errados nunca se rinden
El día amaneció con un cielo gris sobre Cirna Gora, como si el clima presintiera lo que estaba por desatarse. Tamia y su esposo se dirigieron a la pequeña prisión del pueblo, donde Samuel llevaba horas encerrado tras ser bajado del crucero y trasladado discretamente.
La noche anterior había sido una pesadilla para la familia Darson, y el aire estaba impregnado de tensión, resentimiento y algo más oscuro: sed de venganza.
Cuando Samuel fue liberado, salió con el rostro desencajado, las ojeras pro