Siguiendo con mi labor de investigación sobre mi queridísima prima armé en una de mis paredes un tablero con fotos, notas u muchas líneas rojas unidas.
Ya conocía a Thomas y su padre, ambos eran buenos abogados, por no decir los mejores de la plaza y estaban tickeados en mi lista de sospechosos.
En cuanto al tipejo que se las da de marido celoso, es un imbécil. En la red encontré varias incongruencias, es que lo habían detenido cuando joven por varios delitos de poca monta, además venía de un