Los primeros en salir fueron Alana y Gastón, Alana caminaba tan rápido cómo si necesitara salir de allí lo más rápido posible, Gastón hacía lo propio. Pero estaba molesto, esos lobos querían ser una piedra en el Zapato y el no lo iba a permitir sobre todo ese fulano beta, que no le quitó la mirada de encima ni por un segundo, también lo vió mirar de vez en cuando a Alana, pero las miradas que le daban a él, eran dagas unas dagas que amenazaban con traspasarlo en cualquier momento.
Sin darse