Alian estaba acostado, llegó a la manada tratando de evitar a sus padres, no quería hablar con ellos, no querían arruinar su momento de felicidad. Se sentía eufórico y podía sentir como el lazo de el y Ziara se fortalecía... Estaban muy lejos, era algo débil, pero podía sentirla y lo que sentía era felicidad. - Toc toc toc toc. Sonó la puerta de su habitación.
El lobo levantó su mirada a la puerta pensó que había podido escapar de sus padres, al parecer no. - Adelante. Cerró sus ojos suspirand