Ziara tragó grueso, su instinto le indicaba que estaba en peligro, era su padre si, pero también sabía que no eran una familia como tal, nunca le había si quiera dado amor, no recordaba ni una vez que lo hubiera hecho, la mayoría de las veces se preguntaba si realmente era su hija, no podía creer que un padre actuara así con un hijo.
Vió sus ojos, eran abrumadoramente normales, lo que le pareció extraño, no quería mostrarse nerviosa, porque su padre odiaba a la gente débil, pero tampoco podía