El viaje comenzó, ese día eran los únicos, nadie más del pueblo iba a salir a Healy ese día, las parejas de lobos escogieron sus asientos juntos, Alana prefirió alejarse de las dos parejas y se fue hasta la parte final del bus. Estaba nevando, todos esos días lo había hecho, pero suave, aunque ese día en particular había mucha brisa.
El movimiento del carro la hizo sumergirse rápidamente en un profundo sueño, dónde se encontró nuevamente a la loba blanca, sus ojos centelleaban con el cambio