—¡Efraín!
Mamá llegó como caída del cielo, se abrazaron, desconocedora de lo que acababa de pasar, jaló a mi tía Elsa para presentarla toda emocionada y ahí confirmé que la intención de emparentarlos también era de ella.
» Te presento a mi hermana adorada. De quien te he hablado mucho.
—Si ya tuve el placer de conocerlo. —respondió la vieja Elsa.
—Un placer tenerlas aquí. Se encuentran en su casa y si me disculpan debo hablar con José Eduardo para verificar los barriles para entregar a la empac