Lucian estaba parado en la entrada de su castillo con los ojos azules esta vez totalmente dorados y los brazos cruzados. Molesto no era la palabra correcta para su estado ahora. Pensaba que Aidan se quedaría tranquilo dentro, al menos jodiéndole la vida. Pero no, el muy... había decidido dar la vuelta por la manada y hacer lo que le viniera en gana.
Si no fuera por Kier no sabría qué estaba haciendo. A diferencia de él, él estaba a tope de trabajo.
Gruñó grave y los dos lobos más cercanos escon