Y Lucian se estremeció al escucharlo. Sabía muy bien a que se refería. Él había sido un simple cachorro de apenas 10 años, pero demonios con lo que había hecho al despertar su poder.
-Aidan- la voz de él salió un poco inestable.
Él le sonrió.
-Acaso no confías en mi lobo- él inclinó la cabeza- Porque no me muestras de lo que eres capaz ahora que te uniste con esa parte salvaje tuya. Estoy seguro que te estás conteniendo.
El alfa le gruñó.
-No hables de él.
Él bufó internamente. Podrían haberse