POV EMILY
Toqué el timbre, mientras Fabio esperaba en la acera de enfrente. Una mujer de algunos sesenta años, abrió la puerta, se parecía bastante al estupid0 de Óscar. Sonreí como pude, todo debía salir a la perfección, necesitábamos sacar algún tipo de información.
—Buenas tardes, señora, ¿Olga? —le dije cortésmente, pero tenía que ser convincente, trataba de estar tranquila, aunque los nervios me estaban carcomiendo.
—Sí, diga, a sus órdenes —contestó con algo de desconfianza. Creo que, si