—Normalmente, cuando alguien es privado de su libertad, no suelen pasar más de dos días cuando, los captores se comunican con la familia de la víct1ma, para pedir un rescate. Dinero es lo más común, también suelen pedir joyas, autos, incluso por tráfico de influencias —nos explicaba detalladamente.
—Nadie se ha comunicado con nosotros —agregué.
—¡Exacto! A eso me refiero, esto parece ser un ajuste de cuentas o algún interés particular con la víctima —no estaba entendiendo muy bien eso, ella no