POV ANDREA
¡Oh-por-dios!
Mis piernas no respondían. Esto que había sentido es lo máximo, qué manera de hacerme tocar las estrellas. Mi mente estaba nublada aún por el éxtasis. Mis ojos no se abrían, mi respiración seguía agitada, me sentía como una vil esponja.
Unos besos en mi abdomen me hicieron reaccionar, levanté mi rostro y me encontré con unos ojos como de felino ante su presa, denotaban pasión y deseo. Hizo un camino de besos hasta mis labios, comenzó a besarme despacito como casi siemp