Un sonido nos despertó a los dos. Pareciera como un golpe sobre la madera, se escuchó al parecer afuera, o no estaba segura. Eran pasadas las dos de la madrugada, esa sensación que venía sintiendo en noches pasadas regresó.
Se incorporó y se puso el pantalón así sin ropa interior y avanzó al pasillo. Yo me levanté y tomé su camisa roja a cuadros para cubrirme y salí detrás de él. La casa estaba a oscuras, solo las luces de la calle se colaban por las ventanas.
Encendí la luz del pasillo y nos d