Desperté sobresaltada, como si hubiera tenido una pesadilla. Aunque, no recuerdo estar soñando nada. Miré mi reloj de noche y vi que marcaba las 3:47 de la madrugada, quise ir al baño, le atribuí a eso, el hecho de que despertara de esa manera, hice mis necesidades y regresé a mi cama.
Pasaron algunos minutos y yo no podía conciliar el sueño. Ya eran las 4:30, me sentía ansiosa, pero no sabía a qué se debía, no sé cuánto más tiempo pasó, hasta que por fin cerré los ojos y caí en un sueño profun