***
—Amor, puedes ayudarme, necesito una ducha, vamos, te prometo que luego te ayudo a cocinar —terminando de pedir ayuda, mi cuerpo tiembla al sentir un gran estruendo que azotó estas cuatro paredes.
Mis ojos van directos a los de Noah, ambos estamos en shock, qué mierda ha pasado, todos atentos y a los minutos se escucharon muchos disparos, maldita sea, nos están atacando, de un momento a otro reaccionamos y sin esperar me levanto, le grito a Noah que corramos a la habitación para ponernos al