-Dios, estoy agotada, necesito dormir una semana entera- Xana entró a la habitación del alfa estirando sus brazos y su espalda entero tronó.
White entró después de ella con una sonrisa y la comprendía completamente. Sus hijos eran algo cuando se trataba de compartir con ellos todo el día. Eran cachorros después de todo, estaban llenos de energía, y su rutina estaba adaptada a lobos, no a humanos. Y aunque sus hijos no eran lobos al 100 por ciento, tenían parte de la genética de un alfa, así que