Xana se removió en la cama. Su cuerpo se sentía relajado, ligero, vaya, hasta cómodo podía decir. No tenía el malestar de antes, ni las ganas de vomitar, ni los dolores ni… gruñó intentando despertarse cuando algo robó su cabeza con cariño
-5 minutos… más- dijo con voz grave, cuando se percató de un pequeño gran detalle.
-NILL- abrió los ojos de golpe y se incorporó en sus brazos para encontrarse con dos pares de ojos que la miraban sorprendidos por su rápido movimiento.
-Buenos… días- dijo el c