83.
MEGAN
El día se me hace eterno.
Desde el momento en que abro los ojos y veo la nota sobre la mesa, su letra clara, simple, ese “te amo” que debería calmarme pero que no logra tocar el ruido que tengo en la cabeza, todo se vuelve una espera constante. Intento distraerme, intento hacer caso a las indicaciones médicas, quedarme en el sofá, no moverme demasiado, respirar con calma… pero nada de eso funciona realmente cuando cada minuto parece estirarse más de lo normal.
Miro el teléfono más veces