75.
ASHER
El timbre suena por primera vez y siento cómo todo se tensa otra vez, aunque esta vez no es por miedo, sino por lo que viene después. Miro hacia el pasillo, hacia la habitación donde sé que Megan está, en silencio, sin querer formar parte de esto, sin querer siquiera ver a las personas que están por entrar a su casa como si ya les perteneciera un espacio que ella no está dispuesta a ceder.
Trago saliva antes de abrir.
La primera mujer entra con una sonrisa amable, profesional, de esas qu