48.
MEGAN
Las dos semanas pasan más rápido de lo que esperaba.
Al principio pensé que cada día sería interminable. Que la distancia, el silencio y el peso de todo lo que ocurrió iban a hacer que cada mañana se sintiera más pesada que la anterior.
Pero no fue así.
De hecho, me sorprende admitirlo incluso para mí misma.
Estoy… más tranquila.
No feliz exactamente, pero sí más ligera.
Las primeras noches fueron las peores. Me despertaba varias veces, acostumbrada al sonido de pasos en el apartamento,