45.
ASHER
El coche sigue encendido frente al edificio de Megan mucho después de que ella desaparece dentro.
No me muevo.
No arranco.
No respiro con normalidad.
Solo me quedo mirando la puerta por la que entró, como si en cualquier momento fuera a abrirse otra vez y ella saliera corriendo hacia el coche diciendo que todo esto fue un error.
Pero eso no pasa.
Las luces del vestíbulo se apagan y encienden cuando alguien entra o sale. Un par de vecinos pasan por la vereda sin prestarme atención. La ciud